2.1.1 Cambio climático

En 2021, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) publicó su sexto informe de evaluación sobre el cambio climático [1]. El informe afirma que las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero generados por actividades humanas han calentado el planeta a un ritmo sin precedentes. Según las estimaciones actuales, la temperatura media mundial ya ha aumentado en 1,1°C, y se prevé que el calentamiento alcance o incluso supere la cifra de 1,5°C de aquí a veinte años, si no se produce un recorte fuerte y sostenido de las emisiones de CO2. Si la temperatura media aumentara en 1,5°C, se incrementaría la duración de las estaciones secas; además, las estaciones frías se acortarían mientras que las olas de calor serán más frecuentes. Si la temperatura media llegara a aumenta en 2°C, podrían alcanzarse niveles críticos de tolerancia para la salud y para la agricultura; muchos de los efectos serían irreversibles durante siglos.

Se han registrado cambios climáticos en las regiones cacaoteras, y varios modelos climáticos han proyectado escenarios de cambio climático y sus efectos sobre el cacao (principalmente en África Occidental). Los cambios climáticos tendrán un impacto sobre la producción de cacao: algunas zonas serán más idóneas para el cacao y otras menos. Según las predicciones de Schroth et al. (2016) [2], el cambio climático reducirá de forma significativa la idoneidad de varias zonas de África Occidental para la producción de cacao, debido a una menor precipitación y a la desecación del clima, lo cual podría aumentar el riesgo de deforestación en las zonas más adecuadas, al desbrozarse nuevas tierras para cultivar cacao. Estos cambios climáticos previstos, y las observaciones actuales sobre el terreno, han impulsado la búsqueda de nuevas estrategias de adaptación climáticamente inteligentes, entre las que destacan la selección de variedades de cacao más resistentes a la sequía, la recuperación de los sistemas agroforestales y la reducción de las emisiones de carbono mediante un menor uso de fertilizantes y plaguicidas sintéticos. El impacto del cambio climático sobre la producción de cacao no deja de ser incierto; también sigue siendo incierto su impacto sobre las plagas y enfermedades del cacao, por no hablar de sus enemigos naturales; en la actualidad, sabemos muy poco sobre este tema.