2.2.1 Riesgos del control químico de plagas

Los métodos químicos de control de plagas han sido considerados, en diferentes épocas y lugares y para distintos analistas, como:

  • cruciales para mantener una cosecha sana,
  • caros y de coste-eficacia limitado,
  • inviable, por motivos medioambientales, dentro del complejo agroecosistema cacaotero.

Es posible que la mejora varietal, junto con la adopción de técnicas alternativas de control basadas en la biología, ofrezca soluciones sostenibles a largo plazo. Los principales problemas que plantea el uso de plaguicidas son los siguientes:

  • Problemas de seguridad, incluidos los riesgos reales y potenciales para productores y consumidores (véase el capítulo 5).
  • Rentabilidad: quizá sea lo que más interesa a muchos agricultores.
  • Problemas técnicos en la aplicación de plaguicidas: a veces denominados las “tres erres”, entre los que se incluye el desarrollo de resistencia por parte de las plagas (con la pérdida asociada de eficacia), que puede llevar a los agricultores a aumentar las dosis, con el consiguiente riesgo de residuos elevados, y la resurgencia de las plagas, cuando los insecticidas sólo empeoran los problemas menores de plagas (véase el capítulo 4).
  • Otros aspectos relacionados con la sostenibilidad, como el impacto general sobre el medio ambiente y sobre organismos no objetivo (por ejemplo, la acumulación de cobre en el suelo tras un uso prolongado para el control de enfermedades).

Los aspectos relacionados con la seguridad son, con diferencia, los que más preocupan al público en general y, por tanto, a los organismos reguladores; pero los plaguicidas pueden ser herramientas importantes para los agricultores, y no pueden descartarse sin más. Los consumidores no siempre son conscientes de la elevada presión ejercida por las plagas y enfermedades que se dan en los países tropicales, y solucionar los problemas de control de plagas para los agricultores sigue formando parte crucial del “paquete”.