6.5 Equipos de protección individual (EPI)
Durante décadas, se ha recomendado a los pequeños cacaocultores el uso de EPI (mascarilla, gafas protectoras, guantes, etc.) para protegerse de los efectos de los plaguicidas. Aunque los EPI deberían utilizarse siempre que estén disponibles, las visitas a muchas zonas cacaoteras confirman que ni se utilizan ni están disponibles. Además, los EPI sólo tienen valor si se mantienen en buen estado y se usan de forma adecuada.
Dado que también puede hacer demasiado calor para llevar un equipo de protección pesado, un enfoque racional consistiría en:
- Selección de productos menos tóxicos
- Cumplimiento de unas normas mínimas de protección personal (en lugar de ninguna)
- Técnicas de aplicación adecuadas para evitar la exposición durante la fumigación
- Higiene y limpieza tras la aplicación (Buenas Prácticas Agrícolas y de Almacenamiento: véanse los capítulos 7 y 8)
Reiteramos aquí la importancia de que los programas de extensión y otros programas de divulgación hagan hincapié en que los niños no deben participar en las operaciones de fumigación: la aplicación de plaguicidas debe considerarse siempre potencialmente peligrosa y los niños son especialmente sensibles a los plaguicidas (véase la sección 2.1.2).