6.2 Equipos de fumigación para plagas del campo
El método de aplicación de los plaguicidas es crucial, pero suele recibir poca atención. Aplicar menos, aplicarlo de forma más eficiente, debería ser una norma fundamental en el MIP, y sin embargo en muchos países las prácticas apenas han mejorado en las últimas décadas: en algunos, de hecho, los estándares han bajado.
Junto con la atención a los intervalos previos a la cosecha (IPC) y el número de pulverizaciones, la aplicación cuidadosa es una de las formas de controlar los residuos de plaguicidas, ya que determina la dosis suministrada al cultivo. Independientemente de que se aplique un plaguicida químico, biológico o “biorracional”, el rendimiento de un buen agente de control se verá gravemente reducido por unos sistemas de administración deficientes [1], por lo que la aplicación también es un factor clave para lograr la eficacia.
En la práctica, hay una serie de consideraciones importantes respecto a la aplicación de plaguicidas:
- Evaluación del objetivo y selección del equipo
- Salud y seguridad
- Selección y ajuste de la boquilla
- Calibración
- Técnica de aplicación
- Mantenimiento y reparación de equipos
Encontrará información más detallada en Pesticide Application Methods [2], con notas también disponibles en línea en https://www.dropdata.net/
Existen esencialmente dos tipos de equipos utilizados habitualmente para fumigar los cacaotales: las motofumigadoras de mochila (o de chorro de aire) y las fumigadoras manuales (hidráulicas).
- Casi todos los pequeños cacaocultores emplean fumigadoras manuales (hidráulicas), tratándose del principal método de aplicación de plaguicidas (especialmente fungicidas) al cacao a nivel mundial.
- Las motofumigadoras tienen ahora muchos usos, pero se desarrollaron originalmente para asegurar buena cobertura de gotas en los altos cacaoteros de África Occidental.
El control químico tanto de los míridos en África como de los barrenillos de la mazorca del cacao en el sudeste asiático se validó inicialmente utilizando insecticidas como el lindano y el endosulfán, cuya volatilidad ayudó a superar las deficiencias en la aplicación. No obstante, se estimó que menos del 0,02% del ingrediente activo alcanza el objetivo biológico cuando se aplican medidas de control en el cacao utilizando motofumigadoras [3]. Los nuevos productos químicos pueden resultar bastante más caros que los compuestos genéricos más conocidos utilizados hasta ahora, y la volatilidad ya no es una propiedad aceptable para los insecticidas, por lo que mejorar la calidad de la aplicación se ha convertido en lo más importante. La FAO proporciona directrices sobre los requisitos mínimos para equipos de aplicación de plaguicidas agrícolas [4], pero desgraciadamente resulta difícil encontrar, en las tiendas de fumigadoras o en los propios cacaotales de numerosas zonas cacaoteras, equipos que cumplan estos requisitos. En el caso de los equipos portátiles (como los que utilizan la mayoría de los agricultores y, sobre todo, los pequeños cacaocultores), se ofrecen directrices sobre tanques, bombas, etc., además de requisitos específicos en cuanto a boquillas (véase más adelante). La FAO preveía que los países miembros establecieran por ley unas serie de normas de calidad para las fumigadoras, al igual que para los plaguicidas, pero lamentablemente pocos países lo han aplicado; sin embargo, en 2008 Camerún modificó una ley para prohibir la importación de fumigadoras que no cumplan los requisitos mínimos de la FAO.