4.6 Problemas técnicos con los plaguicidas (las ‘tres erres’)

Además de los residuos, que se tratarán con más detalle en el capítulo 5, hay otros dos fenómenos que pueden describirse como ‘cuestiones técnicas’, en el sentido de que están más relacionados con la eficacia del control de plagas que con los riesgos toxicológicos y medioambientales asociados al uso de los plaguicidas. En ambos casos, sin embargo, una de las consecuencias prácticas es que algunos agricultores, al no comprender estos fenómenos, pueden optar por aplicar más plaguicidas a corto plazo, aumentando así el riesgo de que se produzcan elevados residuos en los cultivos.
 

1. Desarrollo de resistencia

Cuando las plagas se adaptan, con el tiempo, a la exposición a los plaguicidas, que como consecuencia se vuelven ineficaces (por ejemplo, pérdida de eficacia de ciertos fungicidas para el control de Phytophthora spp.). Entre los primeros casos detectados de resistencia a los insecticidas destaca la resistencia a los organoclorados por parte de los míridos del cacao [1].

La resistencia es un proceso evolutivo, que se ha definido como: “un cambio heredable en la sensibilidad de una población de una plaga, que se refleja en la incapacidad repetida de un producto para alcanzar el nivel esperado de control cuando se utiliza de acuerdo con la recomendación de la etiqueta para esa especie de plaga” (fuente: IRAC).

Además, el problema puede verse agravado por la resistencia cruzada: cuando la resistencia a un plaguicida confiere resistencia a otra sustancia activa, aunque la plaga no haya estado expuesta a productos que contengan esta última. Dado que las poblaciones de insectos y hongos suelen ser numerosas y se reproducen con rapidez, la velocidad a la que evolucionan las resistencias es mayor cuando se hace un uso excesivo de fungicidas e insecticidas.
 

2. Resurgimiento inducido por plaguicidas

Sobre todo tras el uso de insecticidas de amplio espectro que provocan un “recrudecimiento” de plagas que antes eran de menor importancia; esto a veces se denomina “el ciclo vicioso de los plaguicidas”. Un ejemplo de resurgimiento en el cacao fue el espectacular aumento de las poblaciones de los barrenillos del tronco Eulophonotus myrmeleon (Cossidae) y Tragocephala castinia theobromae (Cerambicidae), que antes se consideraban plagas menores, tras la destrucción de sus enemigos naturales con aplicaciones de BHC y dieldrina – aplicadas para controlar insectos como los míridosi [2].