4.9 Métodos de control biológico (y producción ecológica)

Como ya se ha explicado en el capítulo 3, no hay razón para que el principio de precaución no sea coherente con las BPA, siempre que esté respaldado por hallazgos científicos rigurosos y que, con una disponibilidad cada vez más reducida de tierra, no suponga una amenaza para la productividad. Los programas de BPA/MIP dependen en gran medida – y siempre que sea posible – de los enemigos naturales, sobre todo para mantener bajo control las poblaciones de plagas de insectos; los plaguicidas deben emplearse con cautela, y sólo cuando sean necesarios. Con la retirada de los IA más antiguos, y especialmente de los de amplio espectro, ha crecido el reconocimiento de los agentes biológicos como sustitutos potenciales.

Entre los retos prácticos que plantea la agricultura ecológica, destaca la necesidad de determinar con precisión qué intervenciones para el manejo de plagas están autorizadas. Los consejos a veces se contradicen, como señalan los editores del Manual de Agentes de Biocontrol [1]. Se puede consultar, en la página https://biocontrol.entomology.cornell.edu/index.php  una guía útil sobre métodos compatibles.

[Sept 2025: un otro recurso útil es CABI BioProtection Portal | Largest Free Resource for Biocontrol

El control biológico (CB) de las plagas ha tenido una larga historia de éxitos con una gran rentabilidad, pero también ha habido muchos casos de fracaso o control incompleto. En la práctica, el control biológico implica el uso activo o pasivo de tres clases de organismos: parasitoides, patógenos y depredadores. 

Existen varios enfoques para la aplicación [2], y entre las estrategias clave destacan las siguientes:
 

Los parasitoides pueden emplearse activamente en el control biológico clásico, inoculativo o inundativo.
Los parasitoides pueden emplearse activamente en el control biológico clásico, inoculativo o inundativo. Como ejemplo bien documentado cabe citar las pequeñas avispas calcídidas del gran género Trichogramma. En el caso del cacao, parece haber interés en utilizar Trichogramma para el manejo del barrenillo de la mazorca del cacao.
Fuente: Dr Victor Fursov, Wikimedia Commons
Aquí se muestra Trichoderma stromaticum asexual y sexual en una mazorca afectada por la Escoba de Bruja; el hiperparásito se ha producido en masa y puede incorporarse a los programas de MIP38.
Aquí se muestra Trichoderma stromaticum asexual y sexual en una mazorca afectada por la Escoba de Bruja; el hiperparásito se ha producido en masa y puede incorporarse a los programas de MIP38. Otras especies de Trichoderma han sido evaluadas para el manejo de diversas enfermedades (véase la sección 7.2).
Fuente: Dr Victor Fursov, Wikimedia Commons
  • Control biológico por inoculación: se libera un agente con la expectativa de que se multiplique y controle la plaga durante un periodo prolongado, pero no de forma permanente. Mientras que el control biológico clásico también es inoculativo, el biocontrol por inoculación se suele utilizar en situaciones como la introducción de parasitoides y depredadores en invernaderos y en las que el término más antiguo “control biológico por aumento” puede no dar una idea clara del proceso ecológico que tiene lugar.
     
  • Bioplaguicidas: una forma de control biológico por inundación. El término “bioplaguicida” es más útil cuando se aplica estrictamente a agentes de control microbianos vivos que:
     
    • 1. son específicos como productos individuales y, por tanto, confieren alguna ventaja medioambiental (a diferencia de muchas sustancias químicas, pero no de todas), y
    • 2. tienen un periodo de actividad limitado, por lo que suelen utilizarse con las técnicas habituales de aplicación de plaguicidas (a diferencia de otros agentes de control biológico).
       
  • Conservación de los enemigos naturales: una de las ventajas más indirectas de no utilizar plaguicidas de amplio espectro es que el control de una plaga puede verse reforzado por la conservación de sus enemigos naturales.
Nephila spider
Un depredador: esta araña Nephila (en el cacao de Indonesia) es un ejemplo de la amplia gama de enemigos naturales invertebrados, cuyas poblaciones pueden verse especialmente
perjudicadas por las aplicaciones de insecticidas.

[1] Copping, L.G (2004) The Manual of Biocontrol Agents 3rd Edition British Crop Protection Council.