4.7 Eficacia (incluidas las mezclas de IA)
Existen dos enfoques a la hora de regular la eficacia de los productos fitosanitarios:
- La opinión de que “el mercado decidirá” sobre la eficacia, y que la función principal de la regulación es la de garantizar la seguridad. Esto se considera apropiado en Estados Unidos y en otros países en los que los agricultores suelen beneficiarse de sofisticadas redes de apoyo mediante la extensión agrícola.
- Políticas más “intervencionistas” (por ejemplo, en Europa): también se hace hincapié en los estudios toxicológicos, pero las empresas, antes de poder registrar un producto, también deben demostrar su eficacia contra plagas objetivo clave.
En muchos países productores de cacao se considera que los cacaocultores deben recibir asesoramiento sobre productos eficaces, a menudo a través de organismos estatales de investigación y extensión. Como se ha descrito anteriormente, la lista de plaguicidas que pueden utilizarse con el cacao ha cambiado drásticamente a lo largo de la última década, debido a la modificación del entorno normativo de la UE, Japón y otros países importadores. Dada la reciente controversia en torno a los neonicotinoides, actualmente considerados como MdA “estratégico” para el cacao, las autoridades de investigación y registro deben realizar una revisión continua de los productos plaguicidas registrados, para asegurar que respondan a las necesidades del siglo XXI. Sin embargo, y al igual que con otros cultivos, los responsables políticos también deben fomentar una estrategia de “intensificación sostenible”: en este caso, mantener una diversidad de sustancias activas adecuadas y eficaces, a ser posible pertenecientes a 3 o más MdA, para el control de las plagas clave del cacao. Este objetivo ha sido un factor importante a la hora de elaborar la lista del Apéndice 3A.
En muchos países productores de cacao, la retirada de los compuestos neurotóxicos más antiguos (y a veces no tan antiguos) no ha ido acompañada de una adopción proporcional de productos más nuevos: así, los insecticidas actualmente disponibles en las zonas cacaoteras pertenecen sólo a 2-3 MdA, a menudo dominados por los piretroides. Esto tiene consecuencias potencialmente adversas tanto para las estrategias integradas de control de plagas como para las estrategias de gestión de resistencias, además de perpetuar percepciones anticuadas del control de plagas entre los agricultores. Así mismo, el control químico contra plagas de insectos clave a menudo se estableció utilizando compuestos con acción fumigante (por ejemplo, HCH, endosulfán) que ayudaban a compensar una aplicación deficiente; esta propiedad ya no es aceptable para las autoridades reguladoras. Por lo tanto, los investigadores deben adaptar los protocolos de ensayo de plaguicidas desarrollados a mediados del siglo XX, en los que el punto final del ensayo rara vez superaba las 48 horas, excluyendo así muchas sustancias no neurotóxicas compatibles con el MIP (y posiblemente agentes biológicos) que constituyen la mayoría de los MdA para insecticidas conocidos. Otra dificultad, que se ilustra a continuación y que supone un problema notorio en los experimentos con míridos del cacao, es que la mortalidad de los controles aumenta con el tiempo hasta niveles que superan los supuestos habituales.
Durante los últimos años, el número de productos (incluidos los desarrollados por empresas de investigación) que contienen mezclas de ingredientes activos ha aumentado de forma considerable. Aunque se ha argumentado, desde hace mucho tiempo, que para manejar la resistencia conviene emplear mezclas de IA en fungicidas con una bioquímica objetivo muy específica, los entomólogos han desaconsejado en gran medida las mezclas de insecticidas debido a su probable impacto sobre organismos no objetivo. El IRAC ha publicado un documento sobre esta cuestión [1] que incluye las siguientes afirmaciones:
- En la mayoría de los entornos, la rotación de los modos de acción de los insecticidas se considera el enfoque más eficaz para el Manejo de la Resistencia a los Insecticidas (MRI).
- La mayoría de las mezclas no se utilizan principalmente para fines de MRI.
Las mezclas de insecticidas ofrecen ventajas comerciales para el control de plagas en una amplia gama de entornos; normalmente aumentan el nivel de control de la plaga objetivo y/o amplían la gama de plagas controladas. Hay casos en los que ayudan a combatir un complejo de plagas utilizando una única pulverización (como en la gestión de plagas del algodón), pero ampliar el espectro de actividad puede comprometer rápidamente el MIP. Existe el riesgo de que las mezclas utilicen más productos químicos de los realmente necesarios, por lo que varios organismos reguladores se oponen a su uso.