4.3 Actividad biológica de los plaguicidas

Al aplicar un plaguicida se pretende conseguir un efecto biológico sobre la plaga objetivo. Los científicos suelen describir este efecto como una respuesta y depende de la dosis, lo cual normalmente significa que cuanto mayor sea la dosis, más individuos de una población de organismos se verán afectados (y, en última instancia, morirán). La población en cuestión pueden ser las plagas objetivo, pero también los seres humanos expuestos involuntariamente u otros organismos no objetivo (animales y plantas beneficiosos o inocuos). Esto se evalúa en experimentos de laboratorio denominados bioensayos, en los que la respuesta se mide en un rango de dosis (distintas cantidades de plaguicida [IA] administradas individualmente a los organismos objetivo).

Fig. 4.3. Origen de la curva sigmoidea dosis-respuesta a partir de la curva de distribución normal (arriba) acumulada en una escala 0-100%. Las dosis están en una escala logarítmica (sin la cual la curva “S” sería muy asimétrica).
Fig. 4.3. Origen de la curva sigmoidea dosis-respuesta a partir de la curva de distribución normal (arriba) acumulada en una escala 0-100%. Las dosis están en una escala logarítmica (sin la cual la curva “S” sería muy asimétrica).
A partir de esta relación, se pueden derivar estadísticas como la LD50
A partir de esta relación, se pueden derivar estadísticas como la LD50

Expresada en una gráfica, se trata de una respuesta no lineal, es decir, no sigue una línea recta sino que suele adoptar la forma de una curva sigmoidea (en forma de “S”) (véase la Fig. 4.2). El primer gráfico muestra que esta curva sigmoidea se ha derivado de la distribución normal, la curva en forma de campana que describe la variabilidad natural generalizada en los organismos vivos (por ejemplo, la altura de las personas, el peso de las mazorcas de cacao o la capacidad de los animales para soportar la sequía). Mediante el análisis de esta curva dosis-respuesta, se puede hacer una estimación de la dosis letal media o LD50 de un plaguicida para un grupo de organismos (es decir, la dosis exacta que mataría al 50% de una población experimental de plagas).

La LD50 se deriva de la curva dosis-respuesta y representa la dosis a la que muere el 50% de los organismos de ensayo (como las plagas). En experimentos prácticos, suele haber una variabilidad considerable en la mortalidad medida a distintas dosis, por lo que se utilizan métodos estadísticos (denominados análisis logit o probit) para determinar la LD50 con la mayor precisión posible.

Pueden emplearse otros niveles de respuesta, como la LD10 y la LD90 (es decir, el nivel de control del 10 % y el 90 %, respectivamente), pero la LD50 es la más utilizada, ya que representa el punto en el que la dosis puede estimarse con mayor precisión. En algunos bioensayos, el plaguicida no se administra directamente al objetivo, por lo que no se conoce la dosis real aplicada a un individuo determinado. Pueden haberse aplicado distintas dosis (véase el apartado 6.1) (por ejemplo, distintas tasas de depósito en superficie de diversas concentraciones de mezclas de plaguicidas), en cuyo caso se citará la concentración letal media o CL50.