8.3 El papel cada vez más importante de los controles no químicos

Las prácticas establecidas, junto con los avances recientes en materia de investigación y desarrollo [1], han demostrado que las infestaciones de productos almacenados pueden controlarse mediante:

Saneamiento general: como en la mayoría de los controles de plagas, deben tomarse medidas básicas para evitar la transmisión de infestaciones, limpiando y retirando los residuos que puedan albergar plagas.

Mantenimiento de un bajo nivel de humedad: En la mayoría de los cultivos almacenados, si el nivel de humedad se reduce por debajo del 8%, cesa prácticamente toda actividad metabólica de cualquier organismo presente. El secado es, por lo tanto, un tratamiento estándar antes del almacenamiento, pero puede necesitar energía externa y el movimiento de aire para evaporar la humedad y eliminar el vapor de agua resultante. La energía puede proceder de combustibles fósiles o de la quema de madera (pero hay que evitar que los granos de cacao entren en contacto con el humo, ya que esto mermaría la calidad y daría lugar a problemas de seguridad alimentaria), o bien de la energía solar, como en el secado al sol. Los procesos de secado están bien documentados y los resultados pueden predecirse con fiabilidad.

Otros métodos: como el uso de atmósferas modificadas (AM), en las que se reduce la disponibilidad de oxígeno y se controla bien la temperatura (la actividad de los insectos aumenta con el incremento de la temperatura hasta 42°C). Estos métodos apenas se utilizaban en el cacao hasta que se tomaron medidas para retirar el importante fumigante bromuro de metilo (restringido por el Protocolo Internacional de Montreal debido a la preocupación por destrucción de la capa de ozono). Los tratamientos con AM, como el dióxido de carbono, se han investigado ampliamente y ahora se consideran tratamientos alternativos aceptables y viables.

[1] Hagstrum DW, Phillips TW, Cuperus G (2012) Stored Product Protection. Kansas State University: ISBN 978-0- 9855003-0-6