Virus de la hinchazón de los retoños del cacao (CSSVD)
La CSSVD es endémica de África Occidental y su presencia en el cacao es relativamente nueva. Existen varias cepas distintas del virus; las más graves provocan importantes pérdidas de rendimiento y la muerte de los árboles susceptibles en un plazo de 5 años. Tras un estudio realizado a nivel nacional en Ghana en los años 40, se llevó a cabo una campaña para intentar erradicar el virus ‘cortando’ o destruyendo 50 millones de árboles infectados. Al final, la campaña no tuvo éxito y la CSSVD está muy extendida hoy tanto en Ghana como en Côte d’Ivoire. Ante la falta de métodos de control eficaces para esta enfermedad, se está llevando a cabo un nuevo programa de erradicación similar en África Occidental para intentar detener la propagación del virus.
El virus es transmitido por varias especies de cochinillas harinosas (Pseudococcidae) que son cuidadas y redistribuidas en las plantas por hormigas negras. Dado que en la actualidad no existen métodos directos para controlar el virus en sí (aparte de la mejora genética en busca de mayor resistencia), las estrategias de gestión se han centrado en el control de las cochinillas harinosas vectoras.
Se han probado varios insecticidas organofosforados sistémicos (que ya no están permitidos por la normativa de la UE) para controlar las cochinillas, pero eran peligrosos y tenían poco impacto. Aunque se están probando insecticidas modernos, es demasiado pronto para recomendarlos como técnica de control eficaz, y la investigación actual sobre la gestión de este virus se centra en la obtención de variedades resistentes.
Se ha investigado el biocontrol mediante depredadores, parasitoides y hongos entomopatógenos, pero sin gran éxito. El biocontrol clásico de la cochinilla de la papaya ha sido un éxito en Ghana utilizando parasitoides procedentes de América Central, la zona de origen de la plaga, pero la situación es más compleja con la CSSVD, ya que el principal vector es una cochinilla autóctona. Se han utilizado cultivos barrera (no hospedadores) para intentar restringir el movimiento de las cochinillas harinosas juveniles [1], pero esta estrategia requiere una planificación a largo plazo, además de terrenos y recursos económicos. Sin medidas de control adecuadas, siendo la erradicación la mejor opción actual, y dada la falta de material de plantación de cacao resistente/tolerante para sustituir a las plantas susceptibles, puede ser sólo cuestión de tiempo que las zonas despejadas y replantadas vuelvan a infectarse.