Escoba de bruja (EB)
El agente causal Moniliophthora perniciosa está presente en Sudamérica y el Caribe e infecta los tallos, las ramas, los cojines florales y las mazorcas de cacao, causando múltiples síntomas, pero los más reconocibles son las “escobas” en las ramas y los basidiocarpos rosados en las “escobas” secas. Las pérdidas pueden oscilar entre el 50% y el 90% en las zonas más gravemente infectadas. La introducción deliberada de la enfermedad en Bahía (Brasil) en 1989 provocó una caída de la producción de cacao de más del 50% en 10 años, con resultados económicos y sociales devastadores para la región.
- La enfermedad se propaga a través de esporas producidas en el dosel a partir de cuerpos fructíferos que se desarrollan en las escobas secas. Las esporas pueden desplazarse a grandes distancias, pero la propagación se ha asociado con el movimiento de partes infectadas de la planta, es decir, brotes; a diferencia de la moniliasis (ML), la enfermedad también parece ser transportada por semillas.
- La mejor forma de manejar la enfermedad es mediante una combinación de fitosaneamiento y plantación de material resistente/tolerante. La poda de las escobas secas infectadas se lleva a cabo durante la estación seca, y el material podado debe retirarse del campo y destruirse para evitar el desarrollo de los cuerpos fructíferos y la reinfección.
- Las ‘escobas ocultas’ son difíciles de eliminar, por lo que los árboles deben mantenerse bien podados y a una altura manejable para facilitar la poda fitosanitaria.
- Los fungicidas no se recomiendan normalmente para la gestión de la EB, debido a la dificultad de dirigirse a múltiples focos de infección. Trichoderma stromaticum es una opción de biocontrol desarrollada y comercializada por CEPLAC, que se pulveriza sobre las escobas secas podadas para reducir la producción de los cuerpos fructíferos en el campo.
Esta última puede adoptar varias formas, incluidas las agallas en cojín (abajo).